Cómo se forma el reembolso
Un reembolso no es una cifra de impuesto. Es la diferencia entre lo que ya pagaste y lo que finalmente debes. De un lado están las retenciones de cada nómina (casilla 2 del W-2) y los pagos trimestrales de impuesto estimado; del otro, el impuesto después de créditos. Si lo primero es mayor, la diferencia vuelve a ti.
El impuesto en sí sale de los mismos tramos de 2026 que la calculadora de impuesto sobre la renta. Salarios, beneficio como autónomo menos la mitad del impuesto de autónomos, e intereses y dividendos forman el ingreso bruto ajustado. De ahí se resta la mayor entre la deducción estándar (16.100 dólares soltero, 32.200 en conjunta o 24.150 cabeza de familia, más 2.050 si no está casado o 1.650 si lo está por cada casilla de 65 años o más o de ceguera) y las deducciones detalladas, con los impuestos estatales y locales topados en 40.400 dólares. Después se restan las deducciones por propinas, horas extra y mayores de 65, y la deducción QBI del 20% sobre el beneficio como autónomo. La renta ordinaria tributa del 10% al 37%; los dividendos calificados y las ganancias a largo plazo se apilan encima al 0, 15 o 20%. Primero se restan los créditos educativos y luego el crédito por hijos de 2.200 dólares por hijo, pero solo hasta cero.
Dos créditos siguen pagando cuando el impuesto ya es cero. El crédito adicional por hijos devuelve hasta 1.700 dólares por hijo del crédito no usado, con un límite del 15% de los ingresos del trabajo por encima de 2.500 dólares. El crédito por ingreso del trabajo sube con el salario, se estabiliza en un máximo de 8.231 dólares con tres o más hijos y se va reduciendo al subir los ingresos; para un cabeza de familia con dos hijos termina en 58.629 dólares.
Dos líneas más cierran la declaración federal. El impuesto de autónomos (15,3% sobre el 92,35% del beneficio) y el impuesto del 3,8% sobre la renta neta de inversiones se pagan aparte, y ningún crédito los reduce. En el otro lado, el 40% del crédito de oportunidad americana, hasta 1.000 dólares por estudiante, se paga como los créditos reembolsables. El reembolso estatal es una cuenta aparte: el impuesto estatal retenido (casilla 17 del W-2) menos el impuesto estatal calculado con las tablas de ese estado a partir del ingreso bruto ajustado federal.
Dónde fallan las estimaciones de reembolso
Un reembolso grande no es una paga extra. Es tu propio dinero, prestado sin intereses al Gobierno durante todo el año. Si el reembolso sale sobre todo de las retenciones y no de los créditos, un nuevo formulario W-4 pondría ese dinero en tus nóminas.
Cada crédito cuenta a los hijos de forma distinta. El crédito por hijos exige que el hijo tenga menos de 17 años al final del año; el crédito por ingreso del trabajo cuenta a menores de 19, estudiantes a tiempo completo menores de 24 e hijos con discapacidad permanente de cualquier edad. Por eso un hijo de 17 años aporta el crédito de 500 dólares por dependiente y no 2.200, pero cuenta entero para el EITC.
El EITC tiene un precipicio que atrapa a las familias con ahorros: con más de 12.200 dólares de ingresos de inversión en 2026, el crédito desaparece por completo. Y los matrimonios que declaran por separado normalmente no pueden pedirlo, lo que puede encarecer mucho la declaración separada.
Por ley, los reembolsos que incluyen alguno de los créditos reembolsables se retienen hasta mediados de febrero, así que declarar en enero no adelanta el dinero.
Con ingresos de autónomo el reembolso se convierte en factura. No se retiene nada, el impuesto de autónomos se suma al impuesto sobre la renta y ningún crédito lo toca: 50.000 dólares de beneficio llevan unos 7.065 dólares de impuesto de autónomos antes de cualquier impuesto sobre la renta. Sin pagos trimestrales estimados, un autónomo suele deber al declarar aunque tenga hijos y créditos.
Qué cambió en 2026
La ley de reconciliación de 2025 (H.R.1, One Big Beautiful Bill Act) subió el crédito por hijos a 2.200 dólares, lo hizo permanente y lo indexó a la inflación después de 2025; la parte reembolsable es de 1.700 dólares en 2026. También exige número de Seguro Social para el hijo y para el progenitor que pide el crédito; en declaración conjunta basta con uno de los cónyuges.
La misma ley creó, de 2025 a 2028, deducciones por hasta 25.000 dólares de propinas y 12.500 de prima de horas extra (25.000 en conjunta) y 6.000 dólares adicionales por cada persona de 65 años o más. También subió el tope SALT a 40.400 dólares en 2026, que baja un 30% de los ingresos por encima de 505.000; hizo permanente la deducción QBI del 20% con un mínimo de 400 dólares, y desde 2026 recorta en 2/37 las deducciones detalladas en el tramo del 37%. Todo ello se tiene en cuenta aquí.