De dónde sale la tarifa
En Estados Unidos no existe una tarifa eléctrica única para todo un estado. Cada compañía fija sus propios precios, que aprueba la comisión de servicios públicos del estado, y un mismo estado puede tener decenas de compañías privadas, cooperativas y empresas municipales. Lo que sí se puede comparar entre estados es el precio medio que pagaron de verdad los hogares: los ingresos residenciales divididos entre los kilovatios hora vendidos, una cifra que la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA) publica cada mes para todos los estados.
Esta calculadora usa los doce meses más recientes de esos datos, de agosto de 2025 a julio de 2026. Para cada estado suma doce meses de ingresos residenciales y los divide entre doce meses de ventas: 43,51 ¢ en Hawái, 12,32 ¢ en Dakota del Norte y 17,99 ¢ por kWh en el conjunto del país. Tu consumo mensual en kWh se multiplica por esa tarifa; si introduces la tarifa de tu propia factura, se usa esa en su lugar.
El puesto, 1 para el más caro y 51 para el más barato, y la diferencia con la media de EE. UU. muestran dónde se sitúa tu estado. Como la media ya incluye los cargos fijos mensuales, el campo del cargo fijo está pensado solo para usarlo con tu propia tarifa.
Por qué tu factura puede ser distinta
Tu compañía no es la media del estado. Las tarifas cambian entre compañías del mismo estado y entre planes de la misma compañía: precio único, por tramos, por franjas horarias o, en Texas y otros estados con libre elección de comercializadora, un contrato de precio fijo con una comercializadora. La tarifa que figura en tu factura, con los cargos de distribución incluidos, siempre se acerca más que cualquier media.
Las tarifas mensuales cambian con la estación. La media de un solo mes incluye el coste del combustible de ese mes y los precios de verano o de invierno, así que el último mes puede quedar bastante por encima o por debajo de la cifra de doce meses. Por eso la calculadora usa la media de doce meses para la estimación anual y muestra al lado la tarifa del último mes.
El consumo oscila más que el precio. El aire acondicionado en el sur y la calefacción eléctrica en el norte pueden duplicar el consumo de un hogar en el mes punta, así que una factura calculada con tu consumo medio anual se queda corta frente a lo que pagas en julio o en enero. La cuenta en línea de tu compañía muestra el consumo mes a mes.
Impuestos, recargos y paneles solares
Muchas facturas añaden en líneas aparte impuestos estatales y locales, tasas de franquicia y otros recargos. Cuánto suman depende de la ciudad y de la compañía, y por eso el precio por kWh que figura en tu factura es el dato más fiable para introducir.
Los paneles solares en el tejado con balance neto cambian las cuentas. Una vivienda que vierte electricidad a la red paga por su consumo neto —lo que tomó menos lo que devolvió—, y algunas compañías ponen un precio distinto a cada sentido. En ese caso, introduce tu consumo neto y la tarifa que pagas por la electricidad que tomas de la red.